El retrete averiado de la Artemis II y tu modelo de liderazgo

El retrete averiado de la Artemis II y tu modelo de liderazgo

28 Mayo 2026

El retrete averiado de la Artemis II y tu modelo de liderazgo

Por David Arroyo


Ya casi lo hemos olvidado, pero hace poco más de un mes la NASA tuvo un problema poco glamuroso: el retrete de 23 millones de dólares de la Artemis II no duró ni 24h.

Cuatro astronautas, de camino a la Luna, con el inodoro fuera de servicio y sin posibilidad de parar en una gasolinera. El ventilador del sistema de residuos se había bloqueado. Posible causa: cristales de orina congelada en la tubería de ventilación. Sí, has leído bien.

Desde Houston, los controladores de tierra tenían dos opciones: la primera: llamar a la tripulación y decirles: "Sed más innovadores."

La segunda: identificar exactamente qué necesitaban que ocurriera, quién tenía las competencias para hacerlo y darle instrucciones precisas paso a paso.

Por suerte paras la historia, eligieron la segunda. Christina Koch se puso manos a la obra, desmontó piezas, siguió el protocolo que le radiaban desde tierra y en unas horas el problema estaba resuelto. Se autoproclamó "fontanera espacial". La misión siguió.

No la mandaron a un curso de resolución de problemas. No le pidieron que fuera "más resiliente". No le enviaron un PDF con las 12 competencias del astronauta de alto rendimiento ni la apuntaron a varias sesiones seguidas de coaching.

La diferencia entre esas dos aproximaciones es exactamente la diferencia entre un modelo de liderazgo que funciona y uno que no.

Cuando pedimos a nuestros mánagers que sean “más innovadores” y les llenamos la maleta de competencias, no vemos que ejemplos como la innovación, la resiliencia en realidad son impactos.

Nuestros managers escuchan “sed más innovadores” y para ellos, puede ser confuso: ¿Qué tengo que hacer para innovar? ¿Cómo procedo? ¿Tengo los conocimientos o el mindset adecuado?

Pensar que cualidades como “Ser innovador” o “ser resiliente” son una competencia le estamos dando un manual de fontanería de doscientas páginas sin decirle qué hay que arreglar. Puede que lo lea con buena voluntad, puede que asista a la formación con interés, si no existe un impacto que queremos generar tanto en la empresa como en la persona las competencias no se activan. Se acumulan.

El liderazgo no empieza por las competencias. Empieza por el impacto.

¿Dónde quieres que tus líderes generen más impacto en tu organización?

Fuente: NASA Mission Blog, CNN, Infobae — Marzo 2026